Sin tocar las palmas de las manos:
- El alumno se sienta en el borde de la piscina. El entrenador debe tener una posición estable en la piscina.
- El alumno coloca las palmas de las manos sobre las del entrenador pero sin llegar a tocarlas, manteniendo siempre el contacto visual.
- El alumno entra suavemente en el agua confiando en que el entrenador lo sostendría en caso de necesidad.